... lo bueno con los sitios nuevos nuevos,
es que son solo conocidos por el dueño y, a ellos no entra absolutamente nadie.
Porque como dije antes: sólo uno sabe de ellos. Es este el caso, digamos que
son como lo que en otra época eran los bolsillos secretos, las monederas o los
portaleontinas sin leontinas.
Bien, creo que a este sitio le puedo
obviar el uso de imágenes o videos. Es... relativamente seguro para guardar
textos. Claro, más allá de las largas narices de los satélites. ¿Cierto...(.)?
Bien. Confesémonos (.).
1) Esa gente está desbarrando, unos más,
otros menos, y otros mucho en ambas direcciones, je.
Y están desbarrando, porque como
piloto en Monza, sólo les interesan dos cosas: ganar la carrera y por supuesto,
evitar que el coche derrape trágicamente.
2) Que la gente en los sitios que siempre
la hicieron de guías de borregos, ahora están como murciélagos en taller de
metalmecánica trabajando a pleno rendimiento: no saben ni siquiera para donde
es para arriba o abajo.
3) Que... la mala gente (.), igual,
también está en la mala. Y esa sí que me alegra en grado sumo que esté así. Je
je.
4) Que, hundidos, como se fueron al fondo
(Por SUS propios errores y decisiones), ahora están tratando de mover sus
hilos... Saben que les queda poco tiempo y están desesperados por obtener... lo
que saben que no tienen; unos y otros. Todos.
5) Que si bien por aquí la cosa está que
arde, por allá afuera la cosa no lo está menos, y acaso mucho peor. Pero si por
aquí nos alegra que algunas cosas tengan un cariz determinado, lo de por allá
no. La cosa por fuera está... brava.
Es increíble... pero con toda su
parafernalia de aparatejos supertecnológicos, ESAS gentes están más perdidas
que el hijo del aviador; y no es solamente en las altas esferas de la política
internacional, también en las altas de los superintelicientíficos están
perdidos.
Ahora hablemos de los amigos, que ya de
los "enemigos (.)" he hablado bastante. Aunque con mesura…,
pues como dije antes, "Los satélites están con orejas de burro: bien
largas y bien abiertas".
6) Dentro de lo que señalaron por ahí. No,
la cosa NO acontece así por aquí y no con esas indicaciones que expresaron. No,
la cosa tiene fondos mucho más profundos haciendo fuerza en la realidad del
globo; las cosas están como decía alguien: ojo de chícharo.
Estructuralmente, en el campo de lo
donoso, uno tiene que separarse por rutas por las que la jauría huela mal. Uno
no puede irse por caminos en los que abunde la chicha.
7) Por último. Si bien es cierto que yo
sé, y supe algunas cosas, no es el hecho de que porque sea así deba rendirme a
la vanidad implícita. Si bien es cierto que el montañista debe ayudar a su
compañero, no necesariamente es menester que deba ir por donde a aquel se le
salga de las verijas que vayamos.
Bien. Eso es todo... por hoy.
Martes 22 de agosto de 2017.
Hasta la próxima, yo.
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